Convierte tus prejuicios en posjuicios

Un prejuicio es una idea preconcebida sobre algo por lo general desfavorable.

 

La mala noticia: que nadie está a salvo de tenerlos. Ni siquiera el Dalai Lama. El mundo, la galaxia, el universo… están llenos de prejuicios. De hecho, en Marte seguro que hay más prejuicios que cráteres. Pero, ¿qué nos vais a contar a nosotros de prejuicios? Nosotros ‘la bebida de los deportistas’, ‘la bebida que despierta una cara rara si la pides en el bar’. Pero la cosa cambia cuando te tomas un Aquarius bien servido con hielo y limón, ¿verdad? Por eso, queremos reivindicar la importancia de los posjuicios: ideas posconcebidas generalmente favorables. Porque a todos nos sienta bien tener posjuicios.

 

¿Y cómo podemos convertir nuestros prejuicios en posjuicios? Viviendo nuevas experiencias  o enfrentándote a nuevos retos que transformen nuestros juicios previos negativos en posjuicios positivos. Pero no viviéndolas de puntillas, no. Viviéndolas a tope. Tirándote desde un avión (mejor con paracaídas), comiendo erizos de mar (lo de dentro, si no eres faquir), haciendo pole dance (sí, lo que sale en las pelis de Hollywood), entrando en unos baños turcos (no hace falta irte a Turquía, hay muchos en España) y en general, pensando planes divertidos y por qué no, un tanto alocados, a quién no le gusta saltar en colchonetas inflables para trasladarnos a la infancia o  preparar las mejores rutas de senderismo. Pero también probando Aquarius aunque no lleves el chándal puesto. Y es que cuando lo pruebas, te das cuenta de que Aquarius… te da la vida.

 

Así que ya sabes. Aprende a disfrutar más esos momentos únicos e irrepetibles que nos ofrece la vida haciendo clic en el vídeo y tómate un posjuicio como se tiene que tomar: bien fresquito, con hielo y limón, que así yaaaaa… es otra cosa. Nostros no encargamos de mostrarte la forma perfecta para servir tu Aquarius.